La obsesión de Nike con el atletismo nació de la mano de sus dos fundadores, el legendario entrenador del equipo de la Universidad de Oregon, Bill Bowerman y uno de sus antiguos alumnos Phil Knight, quienes en 1964 y bajo el nombre de Blue Ribbon Sports comenzaron a distribuir calzado deportivo en la vieja camioneta de Knight entre los atletas de la costa oeste de los Estados Unidos.
Motivados con el objetivo de desarrollar productos que ayudaran a los atletas de todos los niveles de capacidad de alcanzar su máximo potencial y con la pasión de Bowerman por buscar el calzado perfecto y liviano, pronto empezaron a crear zapatillas para algunos de los mas renombrados atletas americanos, así también como para los corredores amateurs que bajo las enseñanzas de Bowerman abrazaban el “jogging” como un estilo de vida.
Ya para 1972, bajo el nombre de Nike, en honor a Nikè la diosa griega de la victoria, crearon un impacto en las pruebas para la cita de Múnich con la Nike Moon que llevaba en su suela uno de las creaciones de Bowerman, la “suela waffle”, y fue en los juegos de la ciudad alemana donde el mítico corredor Steve Prefontaine correría con unas Nike en sus pies. Ademas, ese mismo año se lanzaron las iconicas Nike Cortez, las primeras zapatillas con una suela completamente basada en la amortiguación.
Un legado había nacido y aunque la relación comenzó hace más de cuatro décadas, el compromiso sigue vivo. Desde el suministro a los atletas con un producto de un rendimiento superior para vestir en las pistas y fuera de ellas, Nike Sportswear se enorgullece de fusionar este legado con las innovaciones tecnológicas superiores de hoy.
Fuente y más información: Nike Sportswear Argentina, http://www.facebook.com/nikesportswearargentina






















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